lunes, enero 28, 2008

"Vivo de Recuerdos"

Hoy me pasó algo particular: visité a mi tía después de más de un mes de no verla personalmente. La vida decidió por obra y gracia del Gran Hacedor que su hijo partiera de este mundo la misma semana que mi padre. Entré en su casa y vi que estaba llena de portarretratos, uno de ellos con mis padres, tomada el cumpleaños de mi tia, algunos meses que mi mamá partiera. Al darme un fuerte abrazo, ella me dijo "Sobrino, vivo de recuerdos"

Cuando escuché esas palabras en mi interior apareció una conmoción enorme, porque después con tranquilidad que esas fotos, la de su hijo, la de su esposo, la de mis padres formaban parte de un presente congelado que ella tenía.

El recuerdo cuando es bueno y el que quieren los seres queridos a quienes liberamos de nosotros se hace cada vez más nitido y el que nos permite recordarlos con enorme cariño y no el momento malo que atravesamos en la previa de su partida.

Conozco gente que a pesar de haber pasado muchos años sigue viviendo en los recuerdos, tiene muy vividas las experiencias de su accidente, de su haber salido vivo de esa situacion, de lo feliz que fue con el hijo que después por diferencias generacionales se alejó o con su padre, con el que mantiene disputas ancestrales sobre cómo criar a sus hijos de la mejor manera que se puede.

Pero el recuerdo si se hace parte de nuestra vida y nos mantiene en esa visión estática de la vida solo nos frena de todos los propósitos que tenemos en nuestro diario vivir. Nuestros seres queridos, aquellos que perdimos, estan vivos en nuestro corazón y los debemos mantener con una sonrisa amplia y recordando lo mejor que nos pasó con ellos. A veces me encontré con gente que se siente mal por perder un amor, una pareja, alguna motivación extra, y se sume en la depresión de la pérdida, lo cual no está mal que uno se sienta por la pérdida como desolado, pero como estamos en movimiento, no podemos considerarlo sino como parte de la vida, parte de aquella cruz que debemos llevar sobre nuestros hombros de la mejor manera que puede y aprendió a sobrellevarla...

Un propósito (Reflexión personal)

Alguna vez me pregunté cuál es el propósito de mi presencia. Más allá de argumentos religiosos, psicológicos y los que se me ocurrieran, me di cuenta que tengo motivaciones.

Motivacion viene de motivar, es decir algo que implica movimiento, para tener motivacion debo sentirme vivo... Si me siento vivo me muevo, la diferencia entre un cadaver de mi edad y mi persona es que al cadaver se le acabo el tiempo, cosa que a mi no.

Motivacion es accion y efecto de motivar y motivar es movimiento, pero ¿que es un motivo? es algo que desde adentro nos impulsa a la accion. Eso es distinto del incentivo (cosas que confundi siempre), que se refiere a aquella condicion externa que determina un comportamiento. Entonces, si quiero tener un motivo, debe nacer dentro de mi.

La vida siempre es dificil, y somos personas tan afectas a dejarnos vencer por las circunstancias que nos rodean que dejamos de ver lo que nos empuja, la fuerza interna.

Mi mama me preguntaba hace muchos años por qué algunas personas tienen esa fuerza para luchar y otras no. Hoy despues de muchos años creo que podria responderle diciendo que esa fuerza nace de sentirse vivo. Cuando una persona vive y como diria Whitman, se sorprende del milagro de estar vivo, comienza a sentir esa fuerza de superacion que le permite tener un propósito.

La mayor aspiracion del hombre, desde mi punto de vista es ser feliz. La felicidad, como diria Cesar Pueyrredon, no tiene dueño, pero es lindo ver y sentir la vida como un motivo, y ahi empece de a poco a encontrar el proposito, vivir.

Mi motivacion, mi movimiento es la vida, y lo que me nace para esa accion es sentirme vivo...

sábado, agosto 11, 2007

Reflexiones sobre el perdón...

"El punto de vista crea el panorama" decía el pensador español José Ortega y Gasset (1883-1955). Hoy no traigo algun reenvio ni frases hechas, sino que me volcaré a contar como en un desahogo lo que es un punto de vista.

Muchas veces decimos ¿Por qué tengo que perdonar? Hay que partir desde el punto de vista sobre por qué debemos perdonar lo que permite que pensemos dos cosas dentro de esa afirmación tan simple y compleja: ¿Por qué? y Tengo que...

Si tenemos que perdonar a alguien es porque esa persona hizo alguna cosa que no estuvo de acuerdo a nuestras expectativas, los seres humanos somos tan variables como la veleta al viento y siempre creemos que tenemos la razón ante las cuestiones más ilógicas a veces. Nuestras expectativas, ansias, deseos se quedaron por debajo de la actitud de nuestro interlocutor y tomamos el camino más fácil, el enojo, lo que conduce a la ira, lo que conduce al desasosiego, a la melancolía y por último al miedo, solo nosotros sabemos si queremos continuar ese camino o no.

Tener implica obligación, estamos obligados, no sentimos el perdonar y eso nos vuelve más vulnerables a transitar por ese recorrido.

Muchas veces nos cuesta aceptar las decisiones del otro, el otro decide y nosotros nos quedamos en el molde esperando lo que traiga la ventura, pero nosotros tambien podemos decidir, y decidimos en consecuencia si queremos ser felices. Ser felices implica estar sin cargas, sin pesos, sin ataduras, y si uno está obligado a perdonar a alguien, ese perdón a mi entender no es genuino. Uno debe alegrarse en el perdón y en sus consecuencias, fundamentalmente la tranquilidad que el alma, el espírtu siente por ello.

Se habla mucho de las enfermedades psicosomáticas, la falta de perdón hace que muchas personas atesoren una carga que no les ayuda, y les vulnera sus defensas, esto viene más por práctica médica que por lectura en libros, la depresión y está demostrado se asocia a una mayor vulnerabilidad del sistema inmune. Entonces ¿que implica perdonar? Implica entregar a alguien superior nuestra causa, que otro bregue lo que es mejor para nosotros, los que somos religiosos, creemos que perdonar significa entregar a Dios nuestras cuitas, nuestro malestar con esa persona, dejandola que el tiempo pase y vea su proceder, no tenemos que ser necios en no reconocer si estuvimos mal en hacerlo, sino que debemos saber que si actuamos mal, pedir perdón es válido para ser una persona feliz.

Es como la bolsa de papas que dijo un profesor. Le pidió a sus alumnos que llevaran una papa con un papel en una bolsa por cada persona que les hizo mal durante una semana adonde fueran. Muchas bolsas eran realmente pesadas, sin respiracion, las papas se pudrían... Asi les pasa a las personas que no perdonan, llevan la carga a todos lados, se les pudre la conciencia y no pueden ser felices porque tienen nimiedades dentro de ella.

A veces la falta de comunicacion es tremenda y creemos que en estos tiempos actuales un SMS o un mail reemplazan la comunicacion cara a cara, decir "Me da bronca que hayas hecho esto porque no actuaste como yo queria", si, somos a veces egoistas y cargamos en consecuencia las causas de ese egoismo.

Por eso, no llevemos la bolsa de papas encima, ganemos en salud, ganemos en bienestar, ganemos en amor que es el vinculo perfecto que siempre dura...

viernes, agosto 03, 2007

Se una fuente de luz...

¡Sé una fuente de luz!
irradia siempre
pensamientos de armonía.
Proyecta amor y bondad
desde tu corazón para contribuir a crear
la fraternidad universal
que Dios planeó sabiamente.
Esparce por doquiera mensajes de sabiduría.
Vive pleno de alegría y envuelve con ella
a quienes te rodean.
Reconoce la categoría humana
de todas las personas,
y, antes de exigir tus derechos,
cumple todos tus deberes.
Exalta la verdad con tu veracidad,
y con tu conducta justa
proclama la equidad.
¡Sé una fuente de luz para los que te rodean!

Actitud Frente a la vida

Este fue el primer blog que abrí y estaba descuidado, ahora les comparto algo que encontré hace un tiempo atrás

Una señora, bien equilibrada y orgullosa, de 92 años de edad, hoy en la mañana a las 8 en punto, estaba con su cabello peinado al estilo de peluquería y un maquillaje perfectamente aplicado, aún sabiendo que ella era casi ciega.

Se mudó hoy a un asilo de ancianos. Su marido de 90 años,recientemente había muerto, obligando a que esta mudanza se hiciera después de su fallecimiento.

Después de muchas horas de esperar pacientemente en la recepción del asilo de ancianos, ella sonrió muy dulcemente cuando le avisaron que su habitación estaba lista.

Mientras ella maniobraba su andador al ascensor, yo le daba una descripción detallada de su pequeño cuarto, incluyendo las sábanas y cortinas que habían sido colgadas en su ventana: "Me encantan", dijo ella con el entusiasmo de un chiquillo de 8 años al que acaban de mostrar
un nuevo cachorro.
__ "Sra. Jones, usted aún no ha visto el cuarto, sólo espere".
__"Eso no tiene nada que ver", dijo ella. "La felicidad es algo que uno decide con anticipación. El hecho de que me guste mi cuarto o no me guste, no depende en como este arreglado el lugar, depende en como yo arregle mi mente. Ya había decidido de antemano que me encantaría".
"Es una decisión que tomo cada mañana al levantarme"...

"Estas son mis posibilidades: Puedo pasarme el día en cama enumerando las dificultades que tengo con las partes de mi cuerpo que ya no funcionan, o puedo levantarme de la cama y agradecer por las que sí funcionan.

Cada día es un regalo, y por el tiempo que mis ojos se abran me enfocaré en el nuevo día y en las memorias felices que he guardado en mi mente sólo para este momento en mi vida.

La vejez es como una cuenta bancaria... uno extrae de lo que había depositado en ella.

Entonces, mi consejo para ti sería que deposites gran cantidad de felicidad en la cuenta bancaria de tus recuerdos".

Gracias por lo que has hecho para llenar mi banco de memorias. Sigo depositando.

Recuerda las simples 5 reglas para ser feliz:
  1. Libera tu corazón de odio.
  2. Libera tu mente de preocupaciones.
  3. Vive humildemente.
  4. Da más.
  5. Espera menos. Recuerda que siempre hay mil soles en el reverso de las nubes...

domingo, octubre 15, 2006

Actitud y Afectividad II

Los sentimientos

Una relación afectiva sana proporciona sentimientos genuinos de cariño, afan de cooperación, vitalidad y alegría; una insana provoca sentimientos de rencor, falta de vitalidad, confusión y amargura. Una relación afectiva carente de sensibilidad va a la deriva y puede estar abocada al desastre; la sensiblería tampoco es buena consejera, porque termina por agotar a quienes tienen que soportar a la persona sensiblera y sus excesos.

La sensibilidad

Vivimos en un mundo que le falta mucha sensibilidad y, por tanto, mucha compasión. Debemos cuidar la sensibilidad como si se tratara de una flor hermosa e irrepetible. La sensibilidad hace que seamos entrañables, comprensivos e indulgentes tanto con quien despierta nuestro afecto como con los demás. Una emoción puede provocar un pensamiento y un pensamiento piede provocar una emoción. Una emoción puede generar un estado anímico específico y un estado anímico se traducirá, a su vez, en emociones. Toda emoción, sobre todo si es intensa, movilizará, tanto el cuerpo como la mente; es a la vez física y mental. En toda relación afectiva es necesario saber controlar las emociones y las reacciones emocionales insanas y, por supuesto, no llegar a expresarlas; cuando las emociones basura se expresan compulsivamente siempre acaban abriendo heridas en la relación afectiva que luego son muy difíciles de cerrar. Para controlar los afectos de forma lúcida y sana, es preciso aprender a dominar las emociones de forma cuerda e inteligente, porque las emociones perniciosas que inciden una y otra vez en la relación sólo consiguen deteriorarla y desbaratarla. Posteriormente, hay que aprender a desreprimir aquello que nos hace daño y para ello nada mejor que por ejemplo: cantar, bailar, chillar, correr, respirar,... descontroladamente pero en un entorno seguro. En casos graves donde haya que desreprimir cosas graves y/o muy antiguas, traumas, rechazos, ascos, manias etc mejor acudir a un especialista. Como suele decir el dicho: "el hábito hace al monje y el camino se hace caminando", por tanto, para alcanzar el grado de maestria emocional aprenderemos a canalizar adecuadamentes esas emociones insanas, sin hacer daño a nadie ni tan siquiera a nosotros mismos.

La pasión

Cuando algo nos atrae o nos repele poderosamente, se convierte en una pasión. La pasión entronca, pues, con la avidez y la aversión, surgiendo dicha avidez o inclinación descontrolada cuando expermentamos una sensación placentera. No nos basta con disfrutar de esa sensación, sino que empezamos a generar sobre ella actitudes de adicción, obsesión y posesión. La pasión se desencadena cuando una persona comienza a pegarse a ella en exceso y a desarrollar una obsesión compulsiva, afán de posesión, celos y expectativas no fundadas. En el extremo opuesto, cuando experimentamos una sensación desagradable hacia alguien es cuando surge la aversión, el rechazo, el odio, ... que puede llegar a la autosugestión autodestructiva con el fin de hacer sentir lástima en los demás y manipularlos para atraer a aquellos que desea rechazando colectivamente a aquel que rechaza. Tanto la avidez como el odio son emociones intensas que se tornan en pasiones. Estas pueden llegar a absorver a una persona hasta el punto de aturdirla y alienarla, La pasión te ciega, te domina y te roba el sentido. Se puede llegar a identificar tan ciega y mecánicamente con la pasión hasta el punto de perder todo control sobre sí misma, convirtiéndose en "pasión en movimiento", ignorando a su consciencia y careciendo de toda consciencia de sí misma. Siempre suele imponerse a la razón, salvo en el caso de personas muy racionales y maduras, con mente muy clara y controlada. La pasión siempre condiona la conducta y comportamiento, llegando a anular por completo el entendimiento, pues toda pasión intensa enturbia la visión y distorsiona el discernimiento. La persona sumida en la pasión puede perder el control de sí misma y dejar de ver la realidad tal y como es para contemplar sólo lo que se quiere o teme ver.

Aquellos con escaso autocontol, inmaduros, caprichosos, impulsivos y que, en resumen, no se conocen bien, son los más proclives a dejarse arrebatar por pasiones profundas. La persona demasiado apasionada carece de juicio cabal e imparcial, de razonamiento claro y lucidez mental.
No hay apego más peligroso que el de las ideas, ni apasionamiento más pernicioso que el ideológico. Lo mejor es llegar a reorientar y canalizar la energía pasional, evitando herirnos a nosostros mismos con ella o herir a los demás, algo que es digno de madurez emocional. Una afectividad rica y verdadera no se asienta únicamente sobre la pasión, sino que al contrario, hace gala del desapego, porque la obsesión es una actitud que malogra infinidad de relaciones afectivas.

La pasión es el motor de la vida, es imposible de matar, pues si ella muere nosotros morimos. La pasión es como un león, de la misma manera que un domador no mata ni anestesia a los leones, nosotros no matamos ni anestesiamos las pasiones. La represión es tan maligna como el apego descontrolado a la pasión. La represión provoca falta de vitalidad, inmadurez, perveriones sexuales, lujuria, infinitas enfermedades psicológicas, narcisismo,... Esas perversiones se llevarán a la práctica o no, pero lo que sí es seguro que estarán permenentemente atormentando nuestra consciencia, sin dejar un momento de paz. Por tanto, debemos aprender a sanarlas, para vivir una vida llena de vitalidad, fuerza, corage y sin miedos, sin miedo a nada, pues nada hay que a temer. Como dice un dicho tántrico: sálvate de ti mismo, pues tú eres tu mayor peligro.

El estado de ánimo o humor

Ánimo es hálito, energía, vitalidad, fuerza, tono o vigor.

Cuando estamos animados, nos sentimos joviales, optimistas, plenos; cuando estamos desanimados, nos notamos deprimidos, pesimistas, vacíos. La constancia de ánimo es el mejor auxiliar que existe para que podamos alcanzar el equilibrio y la estabilidad.

"Los demás me insultan, pero yo no recibo el insulto." Era un factor externo que podía influir en su esta de ánimo, pero, al no reaccionar a él, mantenía el ánimo equilibrado.
Un periodista acudió a entrevistar a un hombre realizado y le preguntó:
- ¿Se deprimía usted antes de realizarse?
- Sí, claro, como todo el mundo -repuso el hombre tranquilamente.
- Y después de la realización, ¿se deprime usted?
- Sí, a veces, pero ya no me importa.
Es preciso trabajar de forma diligente para que en una relación afectiva prevalezcan los tonos sentimentales constructivos, lo cual no implica que no se deba mostrar un ánimo abatido si se diera el caso, no es malo llorar, es mala la represión o la histeria, el caso contrario.

Debemos tener la certeza de que podemos influir en el equilibrio, tono y armonía de nuestro propio estado de ánimo y de que podemos poner medios para mejorarlo, sosegarlo y alegrarlo. Toda persona debe procurar mantener el buen humor en sus relaciones con los demás y no salpicarlas con su mal genio, su irritabilidad y su enfurruñamiento.

Pero hasta los estados anímicos son moldeables cuando la persona tiene la capacidad, por limitada que sea, de cultivar e incluso "imitar" estados de humor positivos.
Era un maestro que siempre estaba contento. Los discípulos, intrigados, le preguntaron:
- Pero ¿cómo es posible que siempre te encuentres feliz?
- No es difícil, amigos -contestó el maestro-. Todas las mañanas, al despertar, me pregunto a mi mismo: "A ver, ¿qué elijo hoy, la alegría o la tristeza?." Y siempre elijo alegría.
Todo aquel que sea susceptible, suspicaz, emocionalmente débil o inmaduro, se verá sobreafectado y sus reacciones emotivas y cambios de humor serán muy pronunciados; en cambio, aquel que sea más integrado y maduro, más ecuánime, se verá menos afectado, sus reacciones emotivas serán menos intensas y sus cambios de humor resultarán menos estridentes. Además, los que no estén tan dominados por las tendencias de avidez u odio, mantendrán también un ánimo más armónico y estable; mientras que aquellos que tiendan a la obsesión y a la aversión, se verán arrastrados de continuo por sus oscilaciones anímicas, pasando rápidamente de un estado de ánimo a otro.

Como decia un maestro en India: no aceptes ni rechaces nada y encontrarás la felicidad y la paz

Actitud y Afectividad

La actitud es la manera en que nos tomamos los acontecimientos, los cuales nos "afectarán" de forma más o menos intensa según como sea ésta. En realidad las cosas no son como son, sino como nos las tomamos.

La afectividad es algo íntimamente relacionado con nuestro humor o estado de ánimo. La afectividad está tambien estrechamente unida a la sensibilidad. El afecto es la inclinación que sentimos hacia quien despierta en nosotros atracción, simpatía o cariño.

Los integrantes de la esfera afectiva son:
- Las emociones y sentimientos, incluyendo las reacciones emocionales.
- Las pasiones
- El estado anímico o humor.
- Los condicionamientos afectivos.
- El afecto propiamente dicho y la capacidad afectiva de la persona